Sueños Proféticos
Los sueños proféticos, conocidos también como sueños premonitorios, son
los sueños que aparentemente pronostican el futuro. Una teoría racional
para explicar este fenómeno es que nuestra mente es capaz de organizar
en el subconsciente, información, observaciones y datos, que normalmente
descuidamos o que no consideramos seriamente. En otras palabras,
nuestra mente inconsciente sabe qué viene antes que nosotros conscientemente organicemos la misma información.
No hay vaticinio de mayor peso que el anunciado por un sueño. El
despertar de cualquier persona -ya sea crédula total o escéptica
irremediable- quedará marcado por imágenes de gloria, muerte, felicidad o
desesperanza si algún suceso onírico así lo determinó. No son los
sueños habituales, sino los que la Psicología y la Parapsicología (en
una de sus extrañas coincidencias) denominan anómalos. Por su enigmática
naturaleza, ofrecen al soñante información acerca del futuro inmediato
de otras personas, lo que sucede en algún lugar distante o lo que habrá
de ocurrir. Casi vulgarmente, se los conoce como sueños premonitorios.
Si es cierto que cada sueño hay que interpretarlo de acuerdo con el
soñador, como sostenía Jung, tras muchas discusiones se estableció que
una imagen onírica premonitoria tiene puntos comunes al desentrañar su
significado. Al menos en un altísimo porcentaje de los casos.
A
diferencia de los sueños comunes, hay elementos determinados que tienen
en los sueños premonitorios un significado concreto en más del 97 por
ciento de los casos. Sin reconocerlo abiertamente, las investigaciones
indican también que intervendrían en estos sueños los denominados
fenómenos parapsicológicos. Cuando alguien duerme, recibe estímulos del
cuerpo y del exterior. La suma de unos y otros induce a un estado de
sensibilidad onírica que favorece la aparición inconsciente de sucesos
extrasensoriales. El conocimiento cierto de un hecho futuro
(precognición) intervendría entonces y, a la mañana siguiente o en días
sucesivos, lo soñado efectivamente ocurriría.
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